miércoles, 11 de marzo de 2026

Informe actualizado sobre la Reserva Natural Mar de Ontígola que evidencia su enorme importancia así como el abandono de las administraciones

 



RESERVA NATURAL MAR DE ONTÍGOLA

INFORME - AÑO 2026


Figura de protección del humedal. Red Natura 2.000 europea


Según Decreto 68/1994 de la Comunidad de Madrid se declara Reserva Natural el espacio Regajal-Mar de Ontigola que abarca una superficie de 635 hectáreas y se aprueba su Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), revisado por Decreto 143/2002, que resulta ser el instrumento principal de gestión. 

El ámbito forma parte de la Red Natura 2000 UE, dentro de la Zona Especial Protección para las Aves ZEPA - Carrizales y Sotos de Aranjuez ZEC ES0000119.

Soporta una enorme huella ambiental por las grandes infraestructuras que la atraviesan, incluido el túnel del AVE que durante su construcción hundió puntos del terreno de la R. N. siendo reconstruido a cielo abierto (denuncia ante Fiscalía Ambiental por el grupo ecologista).

El valor más destacable de la Reserva lo constituye su población de lepidópteros donde se han descrito cerca de 350 especies.


Reseña histórica.

 

El Mar de Ontigola es un embalse artificial que ocupa una extensión aproximada de 13 hectáreas, construido en el siglo. XVI durante el reinado de Felipe II, para facilitar agua a presión sobre las fuentes de los Jardines de Aranjuez. 

En su construcción participaron los mejores arquitectos del momento como Juan Bautista de Toledo al inicio (1568) y Juan de Herrera lo finalizó en 1572 (autores a su vez, del Palacio Real de Aranjuez, los Sotos Históricos y monasterio de El Escorial). Sus innovaciones son el precedente de las modernas presas con contrafuertes en la península ibérica.

La infraestructura fue mucho más que un alarde de ingeniería renovadora de la época según los principios de la técnica hidráulica conocida, otorgando altos valores al medio natural e importante sentido estético de la obra. La construcción del dique está formada por sillares calizos en piedra de Colmenar de Oreja al frente, mampostería en su parte central y nuevamente sillería y contrafuertes aguas abajo, ubicando dos aliviaderos en sus estribos laterales y uno central.

Su base está formada por amplia plataforma en piedra caliza. Las dimensiones del muro son de largo 80 m. altura máx. 8 m. y anchura (incluido contrafuerte) 13 m.

En 1735 (s. XVIII) unos 100 m. aguas abajo de la presa se construye un pequeño estanque llamado Mar Chico, al objeto de distribuir el agua embalsada hacia las fuentes monumentales, calles y huertas del municipio.

 

Medio físico. 


Se encuentra dentro del dominio geológico fosa tectónica del Tajo, sobre un sustrato de margas, arcillas y yesos. El agua salobre lo toma del arroyo de Ontigola que presenta alta concentración en sales, consecuencia del terreno donde discurre formado por sulfato, carbonatos y cloruros.

Posee una riqueza fáustica y botánica significativa, considerado uno de los espacios entomológicos más importantes de Europa. Su característica flora y vegetación es fundamental para el mantenimiento de lepidópteros. A lo largo de los años el entorno de la laguna se ha rodeado de un importante ecosistema natural, formando un humedal valioso tanto por su reconocido patrimonio histórico, riqueza del paisaje y valor ecológico refugio de biodiversidad.

En el interior del humedal varias especies están protegidas por su rareza y singularidad, algunas son endemismos (aislamiento en un territorio concreto). Destaca la vegetación palustre compuesta por carrizo, espadaña, juncos y retazos de zarzas y cañas (Arundo donax) especie exótica a eliminar. 

Los cerros están poblados de arbustos adaptados a la sequedad del suelo y carácter Gypsófilo (ricos en yesos), como albardín, jabuna, atocha (esparto), jarilla de escamas, tomillo aceitunero, romero, etc. A lo largo de la senda encontramos taray, retama y cobertura en ambos lados de una planta gris plateada, hoja blanquecina, gran porte y típica de suelos salinos, la orzaga (Atriplex halimus).

Entre las mariposas podemos destacar Zeryntia rumina, Plebejus hespericus o la grande y refinada Papilio machaon con sus preciosas alas. Otro motivo de protección del ecosistema lagunar reside en su carácter de refugio y alimento para gran número de especies de aves en su ruta migratoria o residentes con carácter permanente.


Muchas especies de aves acuáticas ligadas a medios palustres que podemos observar asiduamente en el humedal serian el carricero común, zorzal, zampullín, ánade real, porrón común, polla de agua, el espectacular somormujo lavanco gran buceador en busca de peces con moño negro sobre la cabeza y elegante silueta, últimamente se avista mucho cormorán grande, siendo el aguilucho lagunero el ave más emblemática del espacio por anidar entre la vegetación palustre y resultar fácil su observación. Esta rapaz se encuentra protegida en el catálogo de Especies Amenazadas de la CAM como “sensible a la alteración de su hábitat”.

Entre las estivales destacan el avetorillo, la garza real, el martinete y con la llegada del frío procedentes del norte de Europa abundan la focha común, cerceta, pato cuchara o el avetoro común. 

Sobre la población piscícola señalar varias especies de ciprínidos. De anfibios destacar el gallipato como endemismo ibérico. Reptiles encontramos la culebra de agua y escalera u ocasionalmente lagarto ocelado. Finalmente, entre los mamíferos estaría el conejo, erizo común, zorros y abunda el jabalí.


Intervención humana.


El aprovechamiento tradicional ganadero ha desaparecido y ello provoca cambios importantes en el funcionamiento del ecosistema, perjudicando las poblaciones de algunas mariposas por alteración de sus plantas nutricias.

En el pasado siglo se cegaron los tres aliviaderos históricos originales de la presa construidos en piedra, disponiendo uno nuevo a principios de los noventa con doble tubo y ladrillo sin rematar, auténtica deriva en la estética contemporánea.

En julio/2005 la Confederación Hidrográfica del Tajo CHT, llevó a cabo una intervención desastrosa sobre el dique en el marco de un proyecto de rehabilitación, consistente en canalizar mediante una enorme tubería las aguas del aliviadero por debajo de la vía del tren hasta el río Tajo, en previsión del supuesto diluvio local.

El proyecto preliminar consistió en realizar múltiples sondeos sobre la superficie de coronación del muro, rebaja en la cota del mismo (30-40 cm. con finalidad desconocida) y apeo de tierras esparcidas aguas abajo, construyendo de facto una rampa aprovechando un contrafuerte, Tal decisión provocó serios destrozos en el monumento hidráulico.

La consecuencia de tan siniestra intervención fueron filtraciones y vías de agua en su coronación que indujeron al poco la expansión incontrolada de vegetación. 

¿Resulta justificable proceder de forma tan mezquina sobre un elemento notable del patrimonio histórico arquitectónico de Aranjuez? ¿Denunciaron entonces los hechos, el gobierno municipal y resto de Corporación?

Siendo realistas y pensando muy mal, daremos con la justificación de la intervención.


En 2008 el grupo ecologista denuncio ante la CAM. los vertidos que soporto el embalse durante un tiempo, por efluvios de aguas negras provenientes de la estación depuradora de Ocaña (EDAR) derramando al arroyo de Ontigola sus aguas sin apenas tratamiento. Dicha contaminación con notable carga nitrogenada, supuso un caldo de cultivo importante para el avance del invasivo carrizal. 


Un pavoroso incendio en julio/2022 ocasiono un auténtico desastre ambiental afectando al 44% de la Reserva Natural incluido el Mar de Ontigola que resultó seriamente dañado en su cobertura vegetal, afortunadamente las especies leñosas se recuperan lentamente no así los pies arbolados.  

En cuanto a la tarea de extinción, induce a pensar en la tardanza de los medios operativos puestos a disposición, permitiendo que el fuego campara sin control por el espacio protegido. Resulta sorprendente constatar el ineficaz cortafuego de la antigua autovía de entrada sur a la ciudad con amplia calzada, permitiendo que el frente de llamas saltara desde el Regajal hasta el Mar de Ontigola, para al día siguiente, volver el fuego a saltar la carretera, pero a la inversa por otro punto. 

Dicho comportamiento del siniestro tan sorprendente como real, evidencia un claro comportamiento negligente de la jefatura operativa, cuya responsabilidad corresponde a la Comunidad de Madrid. 


Panorama actual.     


Continúan los aportes de origen antrópico y difuso al vaso de la laguna que deben controlarse con analítica constante, caso de no poner freno provocara lenta pero inexorable (como estamos viendo) contaminación difusa y el colapso de la menguada lámina de agua, con serio perjuicio al ecosistema lagunar sobre la fauna acuática, especialmente perjudicadas saldrán las aves que viven, se alimentan de peces, anidan en su interior o buscan refugio, por la facilidad de acceder sus depredadores. 

El elevado interés geológico, ecológico y cultural de la laguna está seriamente comprometido por la modificación espacial constante del humedal, colmatado con sedimentación de limos, lodos y tierras de escorrentía. Basta con hacer una comparación de ortofotos aéreas en diferentes periodos, para contrastar el avance del carrizal sobre áreas antaño inundadas. 


El importante patrimonio histórico, cultural, arquitectónico y paisajístico del muro, se encuentra sin apenas visibilidad por exceso de vegetación y eliminación de aliviaderos originales. A falta de soluciones prácticas en restaurar el ecosistema, en poco tiempo seremos cómplices de su pérdida de biodiversidad, convertido en un carrizal similar a la Reserva Natural de Villamejor.

Mucho más afectado por la degradación imperante del lugar, se encuentra el estanque del Mar Chico, sucio, abandonado, roto y agua estancada. El ultimo dragado de limpieza fue realizado en 1986.


La senda que conduce al mirador (junto a la vía del tren), se encuentra mermada con peligro de resbalar por un rodal de cañas (se quemó en el incendio, pero rebrota con fuerza), debiendo ser eliminada de raíz en cumplimiento de la legalidad. 

Los paneles informativos para conocimiento y disfrute del espacio natural, se hayan desaparecidos, a pesar del presupuesto anual que la CM destina a la conservación y mantenimiento (un suponer), de los humedales en la región.


El Plenario municipal aprobó por “unanimidad” (marzo 2025) la renuncia a la cesión gratuita de la finca rústica Mar de Ontígola - Mar Chico, cedidas por el Estado en 1997 para riego de los jardines, acorde a la cláusula de si no cumplían dicha finalidad, podrían revertirse a su legítimo propietario.

 La propuesta continua con el contubernio habitual (dialogo de merluzos) de reversión de la finca iniciado en 2012, que, Patrimonio del Estado desestima permanentemente. Ante dicha situación, el gobierno municipal inicio un contencioso-administrativo cuya sentencia en 2024 desestimo la demanda, actualmente y marginando los costes judiciales, el caso se encuentra ante el Tribunal Supremo.

Desde el grupo ecologista tenemos bastante claro la responsabilidad de la administración estatal en gestionar el dominio público hidráulico DPH (humedal), correspondiendo a la administración regional y local conservar el entorno.   


Un monumento en la Lista Roja de Hispania Nostra.


Desde marzo/2015 se encuentra incluido en la Lista Roja de Hispania Nostra. 

https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/mar-de-ontigola/

Hispania Nostra es una asociación sin ánimo de lucro, declarada de utilidad pública, que trabaja desde 1976 en la defensa, promoción y puesta en valor del patrimonio cultural y natural, al que considera como vector de desarrollo social y económico. 

Tiene como objetivo promover la participación social en las actividades de protección, conservación, difusión y disfrute por los ciudadanos de su herencia cultural y natural. 


SOLUCIONES 


  • Dragado amplio y urgente de la laguna, hasta donde consideren los técnicos cualificados y apeo de materia extraída a vertedero. Procurando todas las prevenciones necesarias sobre la fauna y minimizando daños.


  • Análisis y control físico-químico periódico, de la calidad de las aguas que fluyen por el arroyo de Ontigola y vierten en la laguna, para controlar el origen evitando, sobre todo, la proliferación de sustancias contaminantes, fangos y demás, como consecuencia de vertidos sin depurar o ilegales.


  • Restauración arquitectónica del muro o dique, para recuperar sus altos valores, patrimoniales, históricos, estéticos y paisajísticos, así como, restaurar y utilizar sus aliviaderos y compuertas originales.


  • Restauración del Mar Chico por el mismo interés citado en el párrafo anterior, recuperando la cacera histórica que partía del aliviadero situado en el estribo derecho del Mar de Ontigola y discurre paralelo al camino principal.


  • Reposición, mejora y actualización de todos los paneles informativos ubicados en el espacio protegido, con vigilancia periódica de policía local y guardería forestal de la CM, para reducir daños vandálicos. Debería promocionarse el ecoturismo ornitológico y cultural como estrategia de gestión socioeconómica.   


  • Control y eliminación en su caso cumpliendo con la normativa ambiental, de las especies exóticas invasoras por la Comunidad de Madrid con apoyo del Ayuntamiento, al ser las administraciones responsables en su gestión y conservación, así como, tareas de limpieza y repoblación de plantas nutricias, para la fauna de lepidópteros.    




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La presa del Mar de Ontígola según Fernando Brambila en los años 20-30 del siglo XIX



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