martes, 16 de junio de 2026

Vivencias del Aranjuez del siglo XX: testimonio directo de Federico Diezma del suministro del agua del Tajo al depósito de agua

 



SUMINISTRO  DE AGUA DEL TAJO AL  DEPÓSITO de AGUA PARA VARIOS USOS EN  ARANJUEZ. 

El tercer depósito era descubierto, y se llenaba con el agua del Rio TAJO, la estación de bombeo estaba situada, en la calle de la Reina, casi en frente de la entrada al Jardín del Príncipe, o principio calle del Capitán, hoy quedan algunos indicios de esta estación.

Al cargo de la misma estaba  el SR. CRISTÓBAL, con el que teníamos un teléfono directo,  y otro con el Ayuntamiento, eran de esos TELÉFONOS  de manivela y timbre, todos los depósitos tenían unas escaleras de hierro en forma de I----I (una U rectangular) incrustadas en la pared para poder bajar hasta el fondo, la forma de saber cómo se  iban llenando los depósito, era ir a contar las escaleras que faltaban, y comunicarlo al Sr. Cristobal, unas veces llamaba él y otras nosotros. Los tres depósitos tenían las mismas escaleras e ignoro cómo era el control a través de los hierros de escalera, supongo que habrían estudiado antes con alguno de los depósitos. Alguna vez bajamos al fondo de alguno de estos. 

Este agua, del Tajo,  se usaba principalmente para los riegos de las calles de Aranjuez, y otros; la famosa "manga riega", principalmente por el verano, y que por las calles cantábamos, cuando estaban regando: "la manga riega, que aquí no llega y si aquí llegara no me mojara", nos acercábamos y salíamos corriendo cuando nos enchufaban.

En este depósito tenía un tubo, conectado con el depósito cubierto núm. 1 potable, cuya inclinación hacia, que si  por cualquier circunstancia rebosaba (pocas veces sucedía) del depósito 1,  pasaba al depósito descubierto de riego, o bien para  regar las diferentes y grandes acacias de la zona o parte alta del cerro, y en la parte baja, zona de las moreras, había una conexión que salía a la alameda, mediante la abertura de las llaves correspondientes, salía el agua para regar  todos los árboles, acacias y moreras que formaban esta zona de la alameda y una derivación para regar LA HUERTA que tenían los guardeses, árboles frutales,  verduras y productos  hortícolas según la época.

En este depósito descubierto, aprendimos a nadar varios de los nietos, nos ataban con una cuerda y a nadar, yo como residía aquí, era el que mas, los otros subían del pueblo de tarde en tarde.

Como curiosidad, a la alameda subían algunas familias con niños con tosferina, respiratorias, etc. y me decían no acercarse por si cogía alguna enfermedad, pero con 9/10 años cogí el paludismo, (mi hermano Luis no) por los mosquitos anofeles del mar de Ontígola, me daban bastante pastillas de ATEPE "QUININA",  que me recetaba el DR. MIGUEL PUERTA, me ponía amarillo y en el colegio me decían "chinito".

      FEDERICO DIEZMA GOMEZ - fedigo2006@hotmail.com

Nota: desde el Heraldo de Aranjuez queremos agradecer al Sr. Diezma su amabilidad y generosidad compartiendo estos recuerdos que se convierten en un testimonio único y  de incalculable valor  al tratarse de vivencias personales de la historia de Aranjuez. 

En el correo adjunto las personas interesadas en el tema o investigadores de historia local pueden ponerse en contacto con el Sr. Diezma para más información. 




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